Este año decidí darle un giro a mi jardín, pero hay un rincón que siempre descuidé: un pequeño terraplén con anillos de hormigón anticuados. ¡Hasta ahora! Si tú también tienes esos "rincones sucios" que te gustaría embellecer, presta atención, porque he descubierto la solución perfecta. Olvídate de pasar horas quitando maleza; estas plantas rastreras, además de ser preciosas, formarán un manto denso que las ahogará por completo.
Convierte tus bordes olvidados en un espectáculo floral
Si te frustra ver cómo las malas hierbas invaden esos espacios difíciles de tu patio, estás en el lugar correcto. He investigado las mejores opciones para crear un jardín vibrante y de bajo mantenimiento. Aquí te presento cinco plantas rastreras florecientes que no solo embellecerán tus superficies, sino que también mantendrán a raya esas molestas competidoras. Son resistentes, toleran el frío y te darán un jardín que te hará sonreír.
1. Phlox tapizante: Un estallido de color
Cuando pensamos en plantas rastreras espectaculares, el Phlox tapizante, también conocido como "flame flower", es un imprescindible. Sus incontables flores en tonos rosa, lila, blanco o púrpura son un deleite visual. Florece en abril y mayo, adora el pleno sol y suelos bastante secos. Forma cojines densos que lucen espectaculares, ¡perfectos para esos anillos de hormigón que quieres disimular!
2. Tomillo rastrero: Aromas y resistencia
¿Tienes una zona muy soleada con suelo pobre y rocoso? Mientras otras plantas se rinden, el tomillo rastrero florece con todo su esplendor. Forma un tapiz verde muy denso, atractivo incluso en invierno, y en verano se viste con preciosas flores púrpuras. Además de su belleza, perfuma el aire y atrae abejas y mariposas. Lo mejor es que se propaga solo, ¡como estas otras 4 variedades que se siembran solas!

3. Áster rastrero: La reina del otoño
Si buscas una solución para adornar zonas rocosas o esos bordes de hormigón, el áster rastrero es una maravilla. Esta planta perenne, también llamada "áster de roca", es perfecta para cubrir y embellecer superficies irregulares. Desde septiembre hasta octubre, nos regala delicadas flores blancas. Crece solo unos 10 cm, formando cojines que añaden un acento encantador. Prefiere suelos arenosos y secos, a pleno sol o semisombra, y es un imán para las abejas.
4. Pulmonaria: Ideal para la sombra
¿Tu jardín tiene zonas sombreadas que quieres llenar de flores? La pulmonaria es tu aliada. Como planta de floración temprana, ilumina desde marzo hasta mayo con sus flores acampanadas en tonos violeta intenso o rosa. Crea un denso colchón de hojas que oculta perfectamente las malas hierbas y los rincones feos. Si el suelo no está excesivamente seco, es perfecta para plantar bajo árboles o alrededor de arbustos.
5. Alchemilla: Sencillez y encanto
La Alchemilla es una planta nativa, fácil de cuidar y muy tolerante. Con sus características flores verdosas y sus preciosas hojas aterciopeladas, se adapta a casi cualquier condición: sol, semisombra, sombra y diversos tipos de suelo. Esto la convierte en una opción fantástica para jardines de estilo natural. Lo más mágico es cómo las gotas de rocío se posan en sus hojas, creando un efecto centelleante bajo el sol matutino. Además, es conocida por repeler babosas.
Y un detalle interesante: la Alchemilla es una de las plantas que **ayuda a mantener a raya a las babosas**. ¿Conocías este truco?
¿Te animas a probar alguna de estas fantásticas flores rastreras para transformar tus rincones olvidados? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!