¿Sientes que tu lavavajillas es tu mejor amigo en la cocina? Probablemente sí, y es que facilita enormemente las tareas. Después de una buena comida, lo único que quieres es deshacerte de los platos sucios lo antes posible. Por eso, tendemos a meterlo todo en él: platos, vasos, cubiertos, ¡incluso sartenes! Pero, ¿y si te dijera que hay objetos que, a pesar de meterlos a diario, están sufriendo un daño irreparable?
La verdad es que muchas veces por comodidad, metemos cosas que no deberíamos. El calor, los detergentes agresivos y los chorros de agua a presión pueden arruinar desde revestimientos antiadherentes hasta delicados detalles dorados. Para que tus utensilios de cocina te duren mucho más tiempo, he preparado una lista de 8 cosas que, de ahora en adelante, deberías lavar a mano.
1. Utensilios de madera
Esas tablas de cortar de madera que tanto te gustan, o ese cuchillo con mango de madera que heredaste, no llevan bien el ciclo del lavavajillas. El agua caliente puede infiltrarse en la madera, deformarla e incluso hacer que se rompa. Además, la cola que une las piezas puede disolverse, haciendo que tus utensilios se vuelvan inservibles. Lo mismo aplica para el corcho y el bambú.
2. Sartenes
Aunque cueste creerlo, las sartenes no son amigas del lavavajillas, especialmente las de teflón, aluminio fundido o hierro fundido. Los detergentes y el calor pueden dañar la capa antiadherente con el tiempo. ¿El resultado? Tus comidas empezarán a pegarse más de lo habitual. Mejor, dedícales unos minutos bajo el grifo y frota con cuidado.
3. Cuchillos afilados
Los cubiertos de diario pueden ir sin problema. Pero los cuchillos de chef, esos que usas para cortar, son otra historia. El contacto prolongado con los detergentes fuertes y las sales del lavavajillas puede hacer que pierdan su filo. Imagina tener que esforzarte cada vez que quieras cortar algo. Mejor, a lavarlos a mano para mantenerlos como nuevos.
4. Porcelana decorada
Esa vajilla tan delicada con adornos dorados o motivos finos, posiblemente sea una herencia familiar. Los detalles son preciosos, pero muy frágiles. El lavavajillas puede erosionar esas decoraciones, dejando tu preciada vajilla sin su encanto original.

5. Utensilios metálicos (especialmente los vintage)
El set de cubiertos de plata de la abuela, o cualquier utensilio de cobre, aluminio o bronce, sufre mucho en el lavavajillas. Los metales delicados pueden decolorarse, perdiendo su brillo y estética. Para mantenerlos relucientes, la limpieza manual es la única opción.
6. Vidrio esmerilado o "frosty"
Aunque el efecto del vidrio esmerilado es bonito, colocarlo en el lavavajillas puede ser contraproducente. Con los ciclos de lavado, puede adquirir un tono amarillento, perdiendo su transparencia original y quedando con un aspecto poco atractivo.
7. Recipientes térmicos (termo, vasos de café para llevar)
Estos recipientes están diseñados para mantener tus bebidas calientes o frías por horas. El problema es que el calor y los detergentes del lavavajillas pueden dañar las juntas de sellado. Esto significa que perderán su capacidad aislante, y tu café ya no estará tan caliente como solía.
8. Cristalería de alta gama
Copas de cristal de Murano, o copas de champán con tallos finos, son demasiado delicadas para el lavavajillas. El tallo frágil puede romperse fácilmente, y con el tiempo, el cristal puede corroerse, volviéndose opaco. Para esas ocasiones especiales, un lavado suave a mano es la mejor garantía de conservación.
Espero que estos consejos te sean útiles y te ayuden a cuidar mejor de tus utensilios de cocina. ¡Así conseguirás que te acompañen por mucho más tiempo!
¿Hay algún otro objeto de cocina que consideres que no debería ir al lavavajillas? ¡Déjanos tu comentario!