En el corazón de una familia lituana, una historia de resiliencia se despliega entre generaciones. Lo que comenzó como síntomas vagos y confusos se ha revelado como una rara y compleja enfermedad genética que afecta a varios miembros de una misma familia: la enfermedad de Fabry. Descubrir el hilo conductor que une a abuela, hijos y nieta es crucial para entender el alcance de esta condición y la importancia de la detección temprana.

El enigma genético que los unió

Todo empezó con un niño, uno de los hijos de Laimutė, que a temprana edad manifestaba dolores recurrentes en manos y pies, una extraña sensibilidad a los cambios de temperatura y fatiga. Estos síntomas, aislados al principio, dejaron a la familia en una búsqueda incansable de respuestas. Los médicos no encontraban una explicación lógica para estas dolencias, que parecían desconectadas entre sí.

¿Qué es la enfermedad de Fabry?

La enfermedad de Fabry es un trastorno hereditario del metabolismo. Se caracteriza por la deficiencia de una enzima crucial, la alfa-galactosidasa A. Esta enzima es la encargada de descomponer ciertos tipos de grasas en las células. Sin ella, estas grasas se acumulan progresivamente, dañando diversos órganos vitales como los riñones, el corazón, el sistema nervioso y el cerebro. Es una enfermedad que puede pasar desapercibida durante años, evolucionando silenciosamente.

El camino hacia el diagnóstico: una carrera contra el tiempo

Identificar la enfermedad de Fabry no es sencillo. La Dra. Inga Skarupskienė, jefa del Sector de Nefrología Clínica y Hipertensión Arterial Resistente al Tratamiento de las Clínicas de Kaunas, explica el proceso. "Sospechamos de la enfermedad a través de un análisis de sangre específico. Se toma una muestra de 'gota seca' de sangre, se aplica sobre una tarjeta especial, se seca y se envía a un laboratorio especializado", detalla.

En este laboratorio se mide la actividad de la enzima y se realiza un estudio genético. Si se detecta una mutación en un miembro de la familia, es vital realizar pruebas a todos los parientes cercanos. "La enfermedad es hereditaria", subraya la doctora, "por lo que un positivo en uno desencadena una investigación en cadena".

Síntomas que no se pueden ignorar

Aunque se nace con la enfermedad, los primeros síntomas suelen aparecer en la infancia o adolescencia. Los pequeños nervios periféricos son a menudo los primeros afectados. Esto se manifiesta como:

Abanico de genes: La historia de una familia lituana y la rara enfermedad de Fabry - image 1

  • Ardor o dolor punzante en las palmas de las manos y las plantas de los pies.
  • Reducida capacidad para sudar, lo que causa intolerancia al calor y al esfuerzo físico.

Con el tiempo, la enfermedad puede progresar y afectar seriamente el corazón, los riñones y el sistema nervioso central. En el caso de la familia de Laimutė, la enfermedad ha tocado a varias generaciones, un testimonio de su naturaleza hereditaria.

Una familia unida por el tratamiento

Hoy, Laimutė, junto a sus hijos Dainius y Ramūnas, y su nieta Aistė, reciben tratamiento para la enfermedad de Fabry. Dainius fue el primero en iniciar la terapia el 12 de marzo de 2024, seguido por los demás miembros de la familia. La terapia principal para esta condición es el reemplazo enzimático.

El tratamiento consiste en la infusión intravenosa de la enzima faltante cada dos semanas. Es un tratamiento de por vida. "Los pacientes son tratados en el hospital de día de nefrología de las Clínicas de Kaunas, donde su estado es monitoreado constantemente y el tratamiento se ajusta según sea necesario", afirma la Dra. Skarupskienė. Dada la afectación multisistémica de la enfermedad, un equipo multidisciplinar de especialistas colabora en el cuidado de estos pacientes, muchos de ellos procedentes de diversas regiones de Lituania.

Los primeros signos de mejora

La familia ya experimenta los beneficios del tratamiento. Laimutė comenta que no ha notado efectos secundarios y su bienestar general ha mejorado. Dainius ha notado un aumento en su capacidad para sudar y una mayor tolerancia al calor. Incluso los dolores abdominales que aquejaban a Ramūnas han disminuido. "La calidad de vida ha mejorado notablemente", comparten los miembros de la familia, agradecidos por la atención especializada recibida en las Clínicas de Kaunas, en especial a la Dra. Ingai Skarupskienei y a la enfermera Birute Mizaraitei. La terapia no solo alivia los síntomas, sino que detiene la progresión de la enfermedad.

Un futuro esperanzador para la nieta

La historia de la nieta Aistė es particularmente conmovedora. La detección de la enfermedad a una edad temprana, a pesar de sentirse bien físicamente, es vital. Las investigaciones ya muestran un inicio de daño en su sistema nervioso. La Dra. Skarupskienė enfatiza la importancia de la diagnóstico precoz: "Permite iniciar el tratamiento a tiempo y evitar complicaciones graves". Sin tratamiento, la enfermedad de Fabry puede conducir a insuficiencia renal crónica, daño cardíaco e incluso accidentes cerebrovasculares. En casos severos, la diálisis o un trasplante de riñón pueden ser necesarios.

Datos clave sobre la enfermedad en Lituania:

  • En 2025, se diagnosticaron 39 pacientes con enfermedad de Fabry en Lituania (20 hombres y 19 mujeres), incluyendo 5 niños.
  • 17 pacientes estaban recibiendo terapia de reemplazo enzimático, y 5 pacientes estaban bajo tratamiento con tabletas.

Este 12 de marzo se conmemoró el Día Mundial del Riñón, una fecha dedicada a concienciar sobre las enfermedades renales. Los médicos insisten en que la detección temprana y el tratamiento oportuno son la clave para prevenir complicaciones graves, evitando procedimientos como la diálisis o el trasplante de riñón. La historia de esta familia lituana es un poderoso recordatorio de cómo la ciencia y la medicina pueden ofrecer esperanza y mejorar significativamente la vida de quienes conviven con enfermedades raras.

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