¿Sabes ese dicho de que el sastre va descalzo? Imagina a un cirujano de corazón que, a pesar de ser un experto en la materia, se olvida de cuidar la suya propia. El Dr. Jeremy Londono se creía invencible, hasta que un infarto le dio una dura lección. Él comía sano, hacía ejercicio e incluso se preparaba para un triatlón. Pero el estrés constante y la falta de sueño pasaron factura. Esto es crucial para ti, porque las señales de alerta pueden ser más sutiles de lo que piensas, incluso si crees que estás en forma.

La llamada de atención en medio de la nada

El Dr. Londono se encontraba de expedición de caza con su hijo adolescente. Un entorno salvaje, lejos de la civilización, donde nadie podía imaginar lo que estaba por sucederle al propio cardiólogo. Un dolor agudo en el pecho apareció de repente, robándole el aliento.

Síntomas que un doctor no podía obviar

Esa mañana, el malestar comenzó con una leve acidez que le comentó a su esposa. Más tarde, mientras paseaba a los perros, empezó a sudar profusamente a pesar del frío invernal. Notó que al sentarse, el malestar disminuía, pero al moverse, reaparecía con fuerza. Estos eran, ni más ni menos, los síntomas clásicos de un infarto, descritos en cualquier libro de medicina.

“Pensé: ‘Maldición’. Sabía exactamente lo que era. Los síntomas que aparecen con el esfuerzo físico y mejoran con el reposo son, a menos que se demuestre lo contrario, angina coronaria”, relató Londono.

Si bien no era aún un infarto, sí indicaba una grave disfunción cardíaca. El doctor no podía creer que le estuviera ocurriendo a él. Su estilo de vida parecía impecable: dieta equilibrada, ejercicio regular, incluso preparativos para un triatlón y práctica de y la disciplina de jiu-jitsu.

La cruda realidad se manifestó al caer la noche. Envuelto en la oscuridad, un dolor insoportable lo obligó a caer de rodillas. En ese instante, supo que era un ataque al corazón en toda regla.

99% de bloqueo: La dura verdad

Al llegar al hospital, los médicos confirmaron la gravedad de la situación: un bloqueo del 99% en su arteria coronaria derecha. Era el año 2022, y Jeremy, ahora con 59 años, se enfrentaba a las consecuencias de haber ignorado las señales.

"El problema es que sabemos perfectamente qué debemos hacer, pero a menudo hacemos lo contrario. Es una trampa humana universal, y ninguno de nosotros está exento", reflexiona el cardiólogo.

Cardiologist suffers heart attack: He admits the symptoms were obvious - image 1

El camino hacia un corazón más sano

La recuperación obligó a Jeremy a una introspección profunda. A pesar de su dedicación al ejercicio, su exitosa carrera había eclipsado otros aspectos vitales.

"Lo más importante es lo que te falta", confesó. "En mi caso, era el sueño". Años de guardias interminables y la posibilidad de ser llamado a quirófano en cualquier momento le habían robado la capacidad de descansar.

Su primer paso fue establecer una rutina de sueño saludable y aprender a gestionar el estrés para mejorar la recuperación general de su organismo.

Pero las sorpresas no terminaron ahí. Al someterse a un monitoreo continuo de glucosa, descubrió con asombro que padecía prediabetes.

Para controlar sus niveles de azúcar, implementó cambios significativos:

  • Pequeñas caminatas después de cada comida.
  • Incorporó más pausas de movimiento durante el día.
  • Aseguró la presencia de fibra y proteínas en cada comida.

Hidratación: Un pilar olvidado

Jeremy también comenzó a prestar atención a su ingesta de agua. Un vaso al despertar y una botella siempre a mano para sorber constantemente se convirtieron en parte de su nueva rutina.

La deshidratación, la falta de líquidos, puede aumentar la carga de trabajo del corazón y afectar negativamente las capacidades mentales y físicas. "Debido a mi apretada agenda y a operaciones que pueden durar horas, la hidratación fácilmente pasaba a un segundo plano. Por eso, intento beber suficiente agua siempre que puedo", enfatiza Jeremy.

La comprensión de que no había cuidado su salud lo suficiente fue una experiencia de valor incalculable. "Lo más importante es reconocerlo, aprender de ello y convertirte en una mejor persona, cuidarte y no repetir los errores", concluyó Jeremy.

¿Cómo saber si tu corazón está sano?

Jeremy señala que la mayoría de las personas no son conscientes de que las enfermedades cardíacas, y no el cáncer, son la principal causa de muerte entre los españoles. Si bien factores como la edad, la genética y el entorno influyen, la mejor defensa es evaluar tus indicadores de salud clave:

  • Presión arterial: La hipertensión, conocida como el "asesino silencioso", es difícil de detectar por sus sutiles síntomas.
  • Niveles de glucosa en sangre: Un nivel de azúcar equilibrado es señal de que tu cuerpo utiliza la energía de manera eficiente.
  • Colesterol: Si bien un poco de colesterol es beneficioso, un exceso de LDL (colesterol "malo") puede formar placas y obstruir las arterias.
  • Peso: Mantener un peso corporal saludable evita una carga excesiva sobre el corazón y el sistema circulatorio.

Las visitas médicas preventivas y el seguimiento de estos indicadores pueden ser el impulso que necesitas para adoptar hábitos más saludables. ¿Has sentido alguna vez síntomas parecidos a los del Dr. Londono? Comparte tu experiencia en los comentarios.