¿Alguna vez te has detenido a pensar en la velocidad de los dinosaurios? Las películas nos los muestran tambaleándose pesadamente, pero la realidad podría ser muy diferente. Un asombroso hallazgo de huellas fosilizadas en Mongolia ha revelado que algunos de estos antiguos gigantes podían moverse a velocidades comparables a las de los mejores ciclistas de hoy en día. Prepárate para cambiar tu perspectiva sobre cómo se desplazaban estas criaturas prehistóricas.

El secreto revelado en las huellas

Más allá de los huesos: una ventana al movimiento

Los fósiles de huesos nos dan pistas sobre la anatomía de los dinosaurios, pero las huellas son un tesoro que nos permite ver el pasado en movimiento. Cada pisada es una instantánea de un momento exacto, capturando la locomoción de un animal como ningún otro resto puede hacerlo.

Un descubrimiento que redefine la velocidad

En las vastas extensiones de Mongolia, en depósitos de piedra caliza de hace unos 120 millones de años, se encontraron unas huellas singulares. Un conjunto pertenecía a un gran terópodo que se movía con lentitud, pero otro, excepcionalmente conservado, pertenecía a un dinosaurio de tamaño mediano, probablemente de la familia Eubrontidae. Este último corría a toda velocidad, ¡alcanzando unos impresionantes 45 kilómetros por hora!

Los autores del estudio señalan: "Esta velocidad representa las huellas de terópodos del período Cretácico más rápidas que se conocen. Los modelos biomecánicos indican constantemente que los grandes dinosaurios terópodos (especialmente los que pesan más de 1000 kg) suelen usar un andar o trote a baja velocidad, mientras que los terópodos pequeños y medianos son capaces de alcanzar velocidades de carrera más altas".

Descubren huellas: algunos dinosaurios corrían tan rápido como ciclistas profesionales - image 1

Entendiendo la ciencia detrás de la velocidad

¿Cómo miden los científicos la velocidad de los dinosaurios?

Determinar la velocidad de un dinosaurio a partir de huellas es un proceso fascinante que combina arte y ciencia. Todo comienza con la medición del tamaño de las huellas. Luego, se calcula la longitud de la zancada, un factor crucial para estimar la velocidad.

El siguiente paso es comparar esta longitud de zancada con la altura de las caderas del dinosaurio. En general, una relación superior a 2,9 sugiere que el animal estaba corriendo. En el caso del terópodo de Mongolia, esta relación alcanzó un asombroso 5,25, indicando sin lugar a dudas que iba a toda máquina.

Este método, detallado en un estudio publicado en Science China Earth Sciences, demuestra que los terópodos de tamaño mediano no solo eran ágiles, sino también mucho más rápidos de lo que creíamos. Esto añade otra capa a nuestra comprensión de sus asombrosas capacidades.

¿Un corredor de maratón o un sprinter?

Los investigadores creen que la velocidad observada en el terópodo de Mongolia es comparable a la de un **ciclista profesional actual**. Esto no solo valida las teorías de larga data de los científicos sobre la agilidad de los dinosaurios, sino que nos obliga a reimaginar las persecuciones prehistóricas.

Por otro lado, en España se han encontrado restos de dinosaurios diminutos, de apenas medio metro de largo. Estas pequeñas criaturas, como el Foskeia pelendonum, caminaban sobre dos patas y no superarían la altura de la rodilla de un adulto, demostrando la increíble diversidad en el mundo de los dinosaurios.

El debate está abierto

Estos descubrimientos nos abren un abanico de preguntas. ¿Cómo habrían sido las interacciones entre estos veloces terópodos y sus presas? Y, para ti, ¿qué descubrimiento sobre los dinosaurios te ha sorprendido más últimamente?