Tienes un imán para el desorden justo al lado de tu cama, y es probable que nunca te hayas dado cuenta. No, no es la ropa que dejas tirada. Es ese pequeño rincón que acumula de todo: el vaso de agua, el libro que no terminas, las gafas, el bálsamo labial, ¡incluso puede que algún juguete de niño si eres padre/madre! Y con el tiempo, se convierte en un auténtico caos polvoriento.
En mi experiencia, la mesita de noche es un personaje secundario que pasa a ser el protagonista del desorden. Se supone que es un mueble auxiliar, pero a menudo se convierte en el lugar donde dejamos todo lo "importante" para tenerlo a mano, olvidándonos de que también necesita un poco de atención a la hora de ordenar el dormitorio.
¿Qué demonios cabe en ese pequeño mueble?
Los límites de tu mesita de noche
La mesita de noche no es un armario portátil. Su tamaño limitado y la necesidad de que su estética acompañe a la decoración general del dormitorio son claves. No queremos que parezca un cubo de basura.
Por eso, anota esta regla de oro para optimizar el espacio y mantener el orden:
- Lámpara de noche
- Libro o e-reader
- Vaso de agua
- Un pequeño recipiente para joyas, crema de manos o bálsamo labial
Solo cuatro objetos esenciales deberían ocupar tu mesita de noche para que siga siendo funcional y estéticamente agradable cada noche.

Trucos para domar a tu mesita de noche rebelde
Si tu mesita tiene cajones, ¡estás de suerte! Busca organizadores pequeños que encajen en ellos para guardar todos esos pequeños objetos que antes estaban esparcidos. Si tu mesita es de tipo abierto, las cajas o cestas pequeñas serán tus mejores aliadas para agrupar y disimular el contenido.
¿Y lo que no es esencial? Simplemente, sácalo de ahí. Esos objetos que apenas usas solo acumulan polvo y ocupan un espacio valioso.
El truco de los 3 minutos que cambiará tu rutina
Sé que puede costar mantener el orden, pero he descubierto un método infalible que solo te roba tres minutos cada noche. Antes de irte a dormir, haz una ronda rápida por tu dormitorio.
Revisa si hay algo que no pertenezca allí, lo que puede guardarse en el armario o en un cajón, y prepara tu mesita de noche para la próxima jornada. Tener el vaso de agua o tu lectura lista y a la vista, te da una sensación de calma antes de descansar.
¿Qué es lo más sorprendente que has encontrado acumulado en tu mesita de noche?