Este año, la temporada de gripe ha tomado un giro inesperado: las muertes por gripe han superado a las de COVID-19, alcanzando cifras récord. ¿Qué explica este cambio drástico y por qué deberías prestar atención ahora mismo?
La cruda realidad de la temporada de gripe
Los datos son contundentes: se han registrado 68 muertes por gripe, un número que no se veía en al menos 15 años. Expertos señalan que la gravedad del virus de este año y el aumento de hospitalizaciones, tanto en Europa como a nivel mundial, se reflejan en nuestras estadísticas.
Diagnóstico mejorado, ¿o un virus más agresivo?
Una de las razones detrás de estas cifras podría ser la mejora en los métodos de diagnóstico. Desde octubre, los centros médicos han estado utilizando pruebas rápidas de antígenos no solo para COVID-19, sino también para otros patógenos como el virus de la gripe y el virus sincitial respiratorio. Esto permite identificar con mayor precisión la causa de las enfermedades graves y las muertes.
¿Quiénes son los más vulnerables?
De las 68 personas fallecidas por gripe, la gran mayoría tenía más de 65 años y padecía enfermedades crónicas. Es alarmante que 60 de ellas no se habían vacunado contra la gripe estacional, a pesar de tener acceso gratuito a la vacuna.
- Mayores de 65 años: El grupo de riesgo más afectado.
- Enfermedades crónicas preexistentes: Un factor de riesgo significativo.
- No vacunados: La falta de vacunación en este grupo fue critical.
Si bien los adultos mayores son el grupo más afectado, este año también se ha observado una preocupante tendencia en los niños. Las hospitalizaciones pediátricas por gripe han sido elevadas, llegando a representar el 70% de los casos en algunas semanas. Incluso niños menores de 2 años requirieron hospitalización, demostrando que la gripe no es una enfermedad leve para ellos.
El cambio de rumbo: de COVID-19 a la gripe
Mientras que en años anteriores COVID-19 dominaba las preocupaciones sanitarias, este año el panorama ha cambiado. La doctora Jurga Dūdienė comenta que, tras las olas de COVID-19, el otoño trajo consigo un cambio notable: el protagonismo pasó a ser del virus de la influenza.
Es importante recordar que las enfermedades respiratorias no solo se manifiestan en invierno. Las ondas epidémicas son comunes y pueden ocurrir cada dos o tres meses, sin importar la estación.

La sorpresa de la gripe en primavera
Lo inusual de este año es que el virus de la gripe ha persistido más allá de los meses de invierno, e incluso se han detectado casos en abril. Los médicos se sorprendían al realizar pruebas y no encontrar rastros de COVID-19, cuando esperaban una ola del virus.
La doctora no descarta la posibilidad de un repunte de COVID-19 a medida que se acerca la primavera y el verano, advirtiendo que no sería una sorpresa.
Más allá del tipo A: la presencia del virus B
Esta temporada también ha sido particular por la presencia del virus de la gripe tipo B, además del tipo A. Algunos pacientes incluso llegaron a infectarse con ambos tipos, experimentando cuadros clínicos muy severos.
Se cree que la circulación de ambos tipos de virus pudo haber contribuido a las elevadas cifras de contagios reportadas, ya que los sistemas de registro no siempre distinguen entre A y B, lo que podría inflar las estadísticas.
¿Cuándo buscar ayuda médica? La guía práctica
El síntoma más característico de la gripe es la fiebre alta, que suele durar tres días. Si la temperatura se controla con medicamentos (ibuprofeno o paracetamol en dosis adecuadas) y se mantiene una buena hidratación, no hay motivo de alarma inmediata.
- Fiebre alta por 3 días: Monitorear, mantener hidratación y usar antipiréticos.
- Fiebre persistente después del 4to día: Señal de alarma.
- Tos intensa y persistente: Especialmente si es profunda y proviene de los pulmones, y no mejora con líquidos calientes.
- Dificultad para respirar: Indica una emergencia médica.
- Dolor generalizado o dificultad para tragar: Podría sugerir infecciones secundarias como la estreptocócica.
Si experimentas tos intensa, dificultad para respirar, dolor generalizado o problemas para tragar, es crucial buscar atención médica de urgencia. No te limites a una consulta telefónica; acude a un centro de atención para que te realicen análisis de sangre o radiografías de tórax si es necesario.
Este análisis de la situación actual de la gripe y el COVID-19 nos invita a reflexionar sobre la importancia de la prevención y la atención médica oportuna. ¿Has experimentado alguno de estos síntomas recientemente? ¡Comparte tu experiencia en los comentarios!