Sé que muchos no disfrutan de las quejas públicas, pero esto no es solo una queja. Es una observación que me hizo sonrojar de vergüenza este fin de semana en la costa. Como mujer de cierta edad, he visto mucho en la vida, pero intento mantenerme al día con la generación más joven. Mis nietos me enseñaron a usar la computadora y el teléfono inteligente, y sigo interesada en lo que sucede en nuestro mundo. Sin embargo, hay algo a lo que todavía me cuesta acostumbrarme: la demostración pública de afecto de los jóvenes.

Siempre me resulta incómodo pasar por un parque y ver a una pareja así en público. Mi esposo y yo vivimos juntos cuarenta años y nunca me senté en su regazo ni lo besé apasionadamente delante de otros. El amor es una conexión entre dos personas, ¿por qué compartir detalles tan íntimos con el mundo?

Un descubrimiento inesperado en las dunas

Este fin de semana, mientras paseaba tranquilamente por la orilla del mar, me sentí cautivada por una hermosa duna con pequeños escalones. Decidí subir para disfrutar del horizonte. Al llegar a la cima, escuché sonidos extraños. Al girarme, a través de un grupo de arbustos, descubrí a una joven pareja. ¡Sentí una vergüenza indescriptible! Probablemente ya se imaginan de qué se trataba: la pareja estaba... disfrutando de su intimidad en medio de las dunas.

Jóvenes pierden la vergüenza: Descubren pareja teniendo intimidad en dunas de la playa que hizo huir a testigo - image 1

¿Es esto realmente necesario?

No voy a mencionar las bacterias, la arena y la suciedad. ¡Estas acciones deberían ocurrir en la privacidad de un hogar, no en público! El espectáculo y los sonidos me avergonzaron tanto que bajé corriendo las escaleras sin mirar atrás, ansiosa por escapar de esa sensación de bochorno.

  • La privacidad es fundamental: El afecto físico exhibido en público puede ser incómodo para los observadores y, a menudo, carece de la intimidad que debería caracterizarlo.
  • Consideraciones de higiene: Los espacios públicos como las dunas no son higiénicos para actividades íntimas. Pueden albergar bacterias y suciedad, lo que representa un riesgo para la salud.
  • Valores y respeto: La falta de pudor en público plantea preguntas sobre los valores y el respeto por las normas sociales y la comodidad de los demás.

Realmente me da pena decirlo, pero parece que los jóvenes de hoy en día no tienen vergüenza, ¿o quizás carecen de valores?

¿Ustedes qué opinan? ¿Están de acuerdo conmigo en que este tipo de comportamientos no son apropiados en lugares públicos?