Todos tenemos pequeños misterios cotidianos con los que nos topamos. ¿A dónde van las medias en la lavadora? ¿Tiene una función secreta el cajón bajo el horno? Y lo que me pregunté hace poco: ¿por qué casi todas mis toallas tienen una raya en el borde? A veces es sencilla, otras está elaborada con bordados, unas veces es lisa y otras tiene una textura diferente al resto del algodón. ¿Hay algo más detrás de este simple adorno? ¿Una función secreta que he pasado por alto todos estos años?
La verdad detrás de la "bordura"
Esta franja tiene incluso un nombre: bordura o borde. Y sí, en realidad es solo un elemento de diseño. Según investigaciones de fabricantes como Vossen y Möve, la bordura sirve para mejorar visualmente las toallas sencillas y darles un toque personal.

¿La bordura no tiene ninguna utilidad?
Desde un punto de vista funcional: no, la raya en el borde de la toalla no tiene ningún uso práctico. De hecho, las toallas sin bordura no son peores; al contrario. Y es que esta llamativa franja trae consigo algunas desventajas:
- Puede encogerse al lavar.
- Algunas toallas con borduras no se pueden meter en la secadora, ya que el bordado es sensible al calor.
- A menudo, la franja es más dura que el resto de la toalla y puede irritar la piel al secarse.
- Se deforma fácilmente y pronto se ve torcida y arrugada. Si después de lavar la toalla, estiras suavemente la bordura mientras aún está húmeda, evitarás que esto suceda.
Así que, la bordura no es ningún truco secreto para una mayor absorción o una mejora tecnológica del tejido. La próxima vez que te mires al espejo del baño y admires tu toalla, ya sabrás la verdad: esa raya es puramente estética.
¿Te has preguntado alguna vez sobre otros objetos cotidianos y su función oculta? ¡Cuéntanos en los comentarios!