Imagínate estar en una consulta médica, esperando una recomendación o un diagnóstico, y que, sin saberlo, cada movimiento y palabra esté siendo registrada. En Kaunas, Lituania, un caso ha sacudido a la comunidad hasta sus cimientos. La última paciente interrogada en el juicio contra el ginecólogo V. Abraičius ha compartido detalles que te helarán la sangre. Lo que descubrió la dejó paralizada: sus momentos más íntimos fueron grabados en video sin su conocimiento ni autorización. Prepárate, porque esta historia va más allá de lo que crees y revela una alarmante falta de respeto por la privacidad del paciente.
El caso Abraičius: un escándalo a la luz
El tribunal de Kaunas está cerca de cerrar una etapa crucial en el juicio contra V. Abraičius. Según Inga Ramanauskaitė, representante de prensa del tribunal, la próxima sesión, programada para el 23 de marzo, contará con la declaración de cinco testigos adicionales. Tras esto, se espera que el propio acusado ofrezca su versión de los hechos.
Sorpresa y desconfianza: las primeras confesiones
Las declaraciones previas de cinco ex pacientes de 55 años de V. Abraičius ya habían pintado un cuadro sombrío. Ellas afirmaron sentir una profunda conmoción al enterarse de que habían sido grabadas durante sus exámenes médicos. "No podíamos creerlo", compartieron, visiblemente afectadas.
Estas mujeres expresaron su temor de que las grabaciones de sus consultas, de carácter íntimo, pudieran ser difundidas públicamente. La experiencia les ha generado angustia, decepción y una profunda desconfianza hacia las personas y el sistema médico.
"Películas" impactantes: videos en un teléfono
V. Abraičius enfrenta cargos por abuso de poder y recopilación ilegal de información sobre la vida privada de una persona. Las penas por estos delitos pueden incluir multas, arresto o hasta cinco años de prisión.
Las autoridades revelaron que, durante la investigación, se descubrió que aproximadamente 20 pacientes habrían sido grabadas en diversas clínicas públicas y privadas. La investigación se inició de manera fortuita: agentes que llevaban a cabo una pesquisa por presunta extorsión revisaron videos encontrados en el teléfono de V. Abraičius, descubriendo así el material comprometedor.

Este caso es complejo, con un gran número de participantes y una considerable cantidad de evidencia. Al ser remitido al tribunal a principios de marzo de 2025, la identidad de algunas mujeres aún no estaba confirmada. Actualmente, 8 mujeres han sido reconocidas como víctimas. Algunas han presentado demandas civiles por daños morales, solicitando entre 1.000 y 30.000 euros. Dos pacientes han incrementado sus reclamaciones, elevando las sumas de 5.000 a 10.000 euros.
Para garantizar el pago de estas indemnizaciones, el patrimonio inmobiliario del doctor ha sido embargado. Además, V. Abraičius tiene actualmente prohibido ejercer como obstetra-ginecólogo.
Un pasado escandaloso: más allá de las grabaciones
Este no es el único incidente que empaña la reputación de V. Abraičius. En otro caso, que actualmente se encuentra en manos del tribunal regional de Klaipėda, se le imputan cargos por soborno.
A finales de diciembre de 2022, V. Abraitis protagonizó un altercado con una brigada de ambulancia del distrito de Kaunas. El médico reaccionó con furia cuando los paramédicos trasladaron a un familiar suyo no a las clínicas más cercanas, sino a la antigua segunda clínica de Šilainiai (ahora parte del Hospital de Kaunas de la Universidad de Ciencias de la Salud de Lituania).
Un miembro del equipo de la ambulancia relató al portal Lrytas: "Yo y mis colegas que trabajábamos juntos – el conductor y la voluntaria de guardia ese día – escuchamos que debían matarnos a todos. También recuerdo la frase que deberíamos ser devorados con excrementos". El testigo añadió: "Me golpeó en el hombro con el puño, me agarró por la solapa, me insultó, me amenazó con represalias. Solo se retiró cuando empecé a instarlo a que parara". Tras el incidente, los empleados de la ambulancia informaron a la policía y se inició un caso penal por posible alteración del orden público. Sin embargo, la investigación preliminar fue posteriormente desestimada, y V. Abraičius recibió una multa administrativa que pagó.
¿Qué puedes hacer para proteger tu privacidad?
Este caso subraya la importancia de ser conscientes de nuestros derechos, incluso en entornos que consideramos seguros como una consulta médica. Aunque la ley protege la confidencialidad de las comunicaciones y datos personales, es crucial comprender cómo salvaguardar tu privacidad:
- Infórmate sobre tus derechos: En España, la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD) y el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) garantizan tu derecho a la privacidad en todo momento.
- Pregunta explícitamente: Si tienes alguna duda sobre si te están grabando o cómo se utilizará tu información, no dudes en preguntar al personal médico. Una pregunta directa puede aclarar muchas cosas.
- Sé discreto con tu información: Evita compartir información médica sensible en redes sociales o a través de canales no seguros.
- Conoce los protocolos: Investiga si el centro médico tiene políticas claras sobre la grabación de pacientes y la protección de datos.
¿Alguna vez te has sentido incómodo en una consulta médica? ¿Qué medidas tomas para proteger tu privacidad en este tipo de situaciones?